Irazú y Uriel

Somos Irazú y Uriel, músicos y profesores con más de 20 años dedicados a la música y a la enseñanza.

Nuestra formación comenzó en la Ciudad de México. Ambos estudiamos en el Conservatorio Nacional de Música y nos formamos también con la Asociación Mexicana del Método Suzuki. Hoy en día radicamos en la Ciudad de Cancún, Quintana Roo.

Durante más de 20 años hemos acompañado a alumnos de distintas edades y niveles, desde sus primeros acercamientos a la música hasta estudiantes que posteriormente han continuado su formación profesional.

Irazú

Irazú es violinista, violista y profesora de música. Comenzó a estudiar violín desde los ocho años y realizó diez años de formación en el Conservatorio Nacional de Música, dentro de la carrera de Concertista de Violín.

La maestra también tiene un canal de YouTube, Irazú Violín con más de 430,000 suscriptores, un espacio dedicado completamente a la difusión del violín tanto en la enseñanza como en la laudería.

Durante su formación se desempeñó como primer violín de la Orquesta del Conservatorio Nacional de Música, aproximadamente entre 2004 y 2007.

Posteriormente, entre 2017 y 2018 aproximadamente, formó parte como violista del Ensamble Melothesia, dedicado a la interpretación de música barroca y música antigua.

A lo largo de su trayectoria ha participado en bodas, eventos, conciertos y orquestas, interpretando repertorios de diferentes estilos.

Su trabajo docente abarca principalmente violín, viola, violonchelo, ensambles de cámara y canto femenino.

Su enseñanza se caracteriza por una gran dedicación hacia sus alumnos, un trato cercano y una amplia experiencia, buscando que cada estudiante pueda avanzar de acuerdo con sus capacidades y objetivos.

Su experiencia como intérprete y profesora también se ha extendido al ámbito digital, donde ha desarrollado una importante trayectoria compartiendo contenido musical y educativo.

Uriel

Uriel es pianista, violinista, multiinstrumentista, profesor y arreglista.

Estudió ocho años en el Conservatorio Nacional de Música dentro de la carrera de Concertista de Clavecín. También recibió formación en filosofía y piano dentro del Método Suzuki.

Durante su etapa en el Conservatorio se desempeñó como pianista principal de la Orquesta del Conservatorio Nacional de Música, aproximadamente entre 2004 y 2007.

Trabaja principalmente con piano, violín, violonchelo, guitarra acústica, guitarra eléctrica, flauta transversal y canto, incluyendo registros de barítono y tenor.

Su experiencia docente abarca a personas de diferentes edades y perfiles. Ha trabajado con niños pequeños, jóvenes y adultos, buscando siempre diferentes caminos para que cada alumno pueda encontrar la manera de aprender.

Su enfoque es humano, realista y orientado a resultados: establecer objetivos, encontrar el camino adecuado para alcanzarlos y convertir el aprendizaje en una experiencia que produzca avances reales.

Una historia construida juntos

Nuestra historia como profesores comenzó formalmente en 2001, cuando fuimos invitados a formar parte de la Escuela de Iniciación Musical Adventista, en la Ciudad de México.

Sin embargo, nuestra relación con la enseñanza musical había comenzado incluso antes. Desde jóvenes encontramos en la música no solamente una profesión, sino también una manera de crear comunidad y acercar a otras personas a la música.

Durante estos más de 20 años hemos acompañado a alumnos que posteriormente han continuado su formación en conservatorios y otras instituciones, así como a músicos que hoy se desarrollan profesionalmente en diferentes ámbitos.

También hemos creado y desarrollado diferentes proyectos de ensamble. Uno de ellos fue Music Love, en la Ciudad de México, y posteriormente hemos continuado trabajando con esta forma de enseñanza en nuestros proyectos más recientes aquí en Cancún, Quintana Roo.

Para nosotros, los ensambles no son simplemente una actividad complementaria.

Recientemente impartimos con muchísimo éxito clases en los talleres de violín, piano, viola, Ensamble de Cuerdas, y Estimulación Temprana Musical durante año y medio en la Escuela de Música Parque de la Equidad, que forma parte del ICA aquí en Cancún Quintana Roo.

Son parte fundamental de nuestra manera de entender la educación musical.

Desde hace muchos años buscamos que los alumnos puedan experimentar la música en conjunto desde etapas tempranas de su formación, aprendiendo no solamente a tocar su instrumento, sino también a escuchar, colaborar y formar parte de un grupo musical.

Nuestra manera de enseñar

Para nosotros, aprender música no significa solamente completar un programa o aprender una determinada cantidad de piezas.

Significa calidad humana, comunidad y resultados.

Creemos que un buen profesor debe ser capaz de escuchar a su alumno, conocer sus necesidades y adaptar su enseñanza a la persona que tiene delante.

Por eso nos gusta trabajar con objetivos claros.

Queremos que nuestros alumnos sepan qué están aprendiendo, hacia dónde quieren llegar y qué necesitan hacer para conseguirlo.

Y queremos que disfruten el proceso.

No creemos en condicionar a los alumnos ni en crear ambientes hostiles. Tampoco creemos que el miedo o el maltrato tengan un lugar en la educación musical.

Queremos que una persona que pasa por Casa Isabel pueda mirar hacia atrás y recordar su formación musical como una experiencia positiva, significativa y enriquecedora.

Al mismo tiempo, buscamos que esa experiencia tenga resultados concretos y que nuestros alumnos desarrollen las herramientas necesarias para comprender la música, interpretarla y, cuando ese sea su objetivo, llegar a hacerlo profesionalmente.

Música para compartir

Una de las características que más define nuestro trabajo es que nos gusta hacer música juntos.

Nuestra experiencia como profesores nos ha demostrado que aprender un instrumento puede ser el comienzo de algo mucho más grande.

Un alumno puede comenzar aprendiendo sus primeras notas y, con el tiempo, terminar tocando junto a otros músicos, participando en un ensamble, presentándose en un concierto o descubriendo que quiere dedicar su vida a la música.

Por eso queremos que Casa Isabel sea un espacio donde puedan encontrarse niños, jóvenes y adultos; principiantes y músicos con experiencia.

Un lugar para aprender instrumentos, pero también para desarrollar proyectos, crear ensambles y construir una comunidad alrededor de la música.

¿Por qué Casa Isabel?

Casa Isabel lleva el nombre de nuestra hija, Isabel.

Su llegada representó uno de los cambios más importantes de nuestras vidas. Ser padres nos ha enseñado muchísimo sobre las personas, la crianza y la educación, y también nos ha hecho crecer como profesores.

A través de ella hemos aprendido que acompañar el desarrollo de una persona requiere paciencia, atención, empatía y respeto por su propio proceso.

Por eso este proyecto lleva su nombre.

Casa Isabel representa una nueva etapa en nuestro camino como músicos y profesores, y también un pequeño homenaje a una de las cosas más importantes y bonitas de nuestra vida.

Lo que queremos construir

Hoy Casa Isabel comienza como un espacio para aprender música.

Pero nuestra visión es crecer.

Queremos que nuestros alumnos puedan avanzar desde sus primeras clases hasta experiencias de interpretación cada vez más completas y que, con el tiempo, podamos contar con espacios propios más amplios para desarrollar ensambles de cuerdas, corales, de guitarra, música de cámara y otros proyectos musicales.

Porque creemos que la educación musical no termina cuando termina una clase.

La música también se aprende escuchando a los demás, tocando con los demás y formando parte de una comunidad.

Y eso es lo que queremos construir en Casa Isabel.